La historia del conocido ciclista italiano Luigi Malabrocca fue representada en el Salón de Actos de Caja Rural de Aragón de la mano del actor Rafa Blanca que se convierte en, ni más ni menos que 32 personajes, para narrar lo que fue este Giro «del Renacimiento» y qué significó la figura de Malabrocca. Algo más de doscientas personas asistieron a esta obra teatral, entre los que se encontraba Javier Lambán, presidente del Gobierno de Aragón.

Luigi Malabrocca no se subió al podio en el Giro de Italia de 1946. De hecho, ni siquiera hizo un buen tiempo, sino que su marca fue la peor de todas, pues quedó el último. Esta posición bien le valió la Maglia nera, es decir, el mallot negro, que en contraposición con el rosa de los ganadores le era otorgado al peor ciclista de la conocida prueba. Pero Luigi quería perder e inventándose lesiones o metiéndose en un bar en mitad del Giro ensalzó con gracia y picaresca la figura del perdedor.

«Fue el primer Giro que se hizo en una Italia devastada por la Guerra y tiene un trasfondo crudo por la tragedia que se vivió allí. Pero hablamos de comedia tratada con sensibilidad y respeto basándonos en esas anécdotas de las que luego nos acordamos admirando lo que hicieron unos cuantos por sobrevivir al desastre», explicó Rafa Blanca, el actor que dio vida a este popular personaje.

Así, con una puesta en escena minimalista y alejada de las grandes escenografías, Malabrocca es la historia de una figura carismática y pícara que se esfuerza por perder y que llena de éxito la imagen del perdedor. Es el tipo de teatro que más le gusta a su director, Alberto Castrillo-Ferrer. La obra, con casi una hora y media de duración, estuvo producida por la compañía Gato Negro y enseñó al público «por qué los últimos llegarán los primeros». «Es una historia icónica inspirada en la novela Maglia Nera del periodista Mateo Caccia que está llena de emoción y de ese humor limpio que es necesario para distanciarse de la tragedia», reconoció Blanca.​