El pasado viernes se inauguró el XXVI Ciclo Internacional de Órgano de Torreciudad (Huesca) patrocinado por Fundación Caja Rural de Aragón, con la actuación del organista Raúl del Toro, quien desarrolló un repertorio pensado en el gran público: un programa muy variado con piezas fáciles de escuchar y un amplio abanico de sonoridades que fueron muy bien acogidas por el público asistente.

El concierto se inició con una pieza barroca, la Chacona de la suite Euterpe, del alemán Fischer, para continuar con el romanticismo español de la mano del compositor y organista aragonés Nicolás Ledesma y su bellísimo Ofertorio en Fa mayor. Del Padre José Antonio de Donostia, sobre el que Del Toro realizó una premiada tesis sobre su obra para órgano, el intérprete ofreció el Ofertorio en Mi, la Toccata sobre el tema do-si-re-do y Plegaria.

La cumbre del Clasicismo, Mozart, tuvo su momento en el programa con la Giga KV 574, a la que siguió una Cantilena de Rheinberger y varias obras del romanticismo inglés: tres Preludios de Standford y dos piezas para órgano de Bridge. El recital concluyó con el Coro de voces humanas y la Salida en Mi bemol mayor de Lefebure-Wélly, obra esta última de carácter festivo y jovial.

El momento más conmovedor llegó después, cuando Raúl del Toro explicó tras los aplausos cuál sería el esperado bis: contó el fallecimiento de su madre apenas hace una semana y cómo se le ocurrió, durante el concierto, hacer una improvisación sobre la melodía gregoriana In paradisum (Al paraíso te lleven los ángeles), con el que la Iglesia desde hace más de un milenio acompaña la conclusión de los funerales. En un momento verdaderamente sublime de la improvisación, Del Toro tocó la melodía con campanas y logró un clima espiritual de gran profundidad.

El organista ya había estado en Torreciudad y subrayó las innumerables posibilidades de su gran órgano y las excelentes condiciones para la escucha musical: «el templo ofrece la acústica de una iglesia clásica, y eso es muy meritorio en un edificio contemporáneo». Respecto al público, admiró su respeto y aprecio por la interpretación: «pienso, además, que he podido llegar a los corazones, que al fin y al cabo es lo que busca la música al mostrar la belleza». Del Toro pudo también conocer los nuevos museográficos del santuario entre los que ha destacado el vídeo-mapping El retablo te cuenta.

El próximo viernes, día 13, a las 19:00 h. actuará el quinteto «Cum Altam», compuesto por Juan Ramón Ullibarri (clarinete barroco y cornetto), Basilio Gomarín (trompeta natural), David Alejandre (sacabuche), Marc Vall (timbales y percusión) y Norbert Itrich (órgano). Ofrecerá un concierto muy llamativo con la interpretación de los músicos visualmente cerca del público, puesto que se ubicarán en la nave principal de la iglesia. La entrada es gratuita hasta completar el aforo (595 personas).

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